Una situación impactante ocurrió en las últimas horas cuando una bebé, llamada Ana Clara, terminó naciendo en plena calle frente a la emergencia de un centro de salud, luego de que sus padres fueran enviados de regreso a su casa pese a que la madre presentaba contracciones.
Según relató Rony, padre de la recién nacida, todo comenzó en la noche del 9, cuando cerca de las 23:30 acudieron a la emergencia porque la madre tenía fuertes contracciones. La pareja venía realizando controles de embarazo de manera regular y ya era conocida en el centro de salud.
“Entramos a emergencia porque ella tenía muchas contracciones. Le hicieron un control y nos dijeron que en ese momento tenía pocas contracciones”, explicó.
De acuerdo con su testimonio, alrededor de la medianoche el personal médico les indicó que regresaran a su casa, señalando que todavía no era momento del parto. Sin embargo, poco más de dos horas después, la situación cambió abruptamente.
“Pasaron dos horas y cuarto y la bebé nació ahí mismo, afuera de la emergencia. No nació en el auto como pusieron, nació en la calle”, afirmó.
El padre aseguró que la niña quedó durante unos minutos sobre el pavimento antes de recibir asistencia. “Estuvo cerca de dos minutos apoyada en el pavimento”, relató.
Según contó, un hombre que se encontraba en la emergencia esperando atención fue quien primero acudió a ayudar. “Hoy por hoy es un amigo. Él fue el primero que se acercó, le limpió un poco la carita y logró que la bebé llorara”, recordó.
Rony explicó que, en medio de la situación, entró en un fuerte estado de crisis mientras intentaba pedir ayuda. También indicó que hubo demora en la salida del personal de salud, aparentemente debido a protocolos internos para atender fuera del edificio.
Finalmente, médicos y una partera salieron a asistir a la madre y a la recién nacida. El cordón umbilical, según indicó, fue cortado en el exterior del centro de salud antes de ingresar al área de emergencia.
El padre también expresó sentirse discriminado durante el proceso de atención, señalando que durante el embarazo ya habían tenido una internación previa por una amenaza de parto prematuro, con siete días de hospitalización en Artigas y otros siete en Salto.
“Desde ese momento yo sentí discriminación. Después de lo que pasó con la bebé, más que atención fue como que ya no nos querían atender”, afirmó.
La madre había presentado durante el embarazo presión arterial elevada, llegando en algunos momentos a valores cercanos a 16, y el seguimiento se realizaba en el centro de salud y policlínicas locales.
A pesar de la dramática situación vivida, la bebé se encuentra en buen estado de salud. Ana Clara nació con 3 kilos 560 gramos y permanece junto a su madre.
“Gracias a Dios está hermosa y está bien. Agradezco incluso lo malo, porque hoy la tengo acá conmigo”, expresó el padre.
No obstante, adelantó que analiza realizar una denuncia formal a través del área de atención al usuario del hospital y eventualmente por la vía legal.
“Lo que me dijeron es que primero hay que hacer la denuncia en Atención al Usuario y después se verá por abogado. Pero no tiene sentido que en la fecha que estamos pasen estas cosas”, manifestó.
El padre también señaló que, hasta el momento, no recibió explicaciones ni disculpas por lo sucedido, algo que considera fundamental tras lo ocurrido.
“Ni siquiera una disculpa, un abrazo o una contención. Al contrario, hubo malos tratos”, concluyó.